Sus investigaciones han sido utilizadas en miles de procesos judiciales, aunque también han despertado fuertes cuestionamientos sobre sus fundamentos.
La popular aplicación de mensajería WhatsApp avanza hacia una transformación que ya genera debate entre millones de usuarios: la incorporación de anuncios publicitarios dentro de determinadas secciones de la plataforma.
La iniciativa forma parte de una nueva estrategia impulsada por Meta para ampliar las opciones de monetización de uno de sus servicios más utilizados.
De qué se trata la nueva política
De acuerdo con lo informado por la compañía, la publicidad comenzará a aparecer en la pestaña de Novedades, el espacio donde actualmente se encuentran los Estados y los Canales. Allí los usuarios visualizarán contenidos promocionados y recomendaciones personalizadas, una dinámica similar a la que ya funciona en otras aplicaciones del ecosistema de Meta.
La empresa aclaró que los cambios no alcanzarán a los chats privados. Los mensajes, llamadas y videollamadas continuarán protegidos mediante el sistema de cifrado de extremo a extremo, por lo que el contenido de las conversaciones no será utilizado para segmentar anuncios ni estará disponible para terceros.

Pese a estas garantías, la decisión despertó inquietud entre parte de la comunidad de usuarios. Una de las principales preocupaciones es que esta modificación represente el inicio de una expansión progresiva de la publicidad hacia otras áreas de la aplicación en el futuro.
Desde Meta explicaron que la personalización de los anuncios se realizará utilizando información limitada, como el idioma configurado, el país de residencia, los canales seguidos y la interacción con contenidos públicos. Según remarcaron, los mensajes privados no formarán parte de ese proceso.
Además, WhatsApp planea incorporar nuevas herramientas destinadas a creadores de contenido y administradores de canales, incluyendo funciones de promoción y sistemas de suscripción pagos. La medida marca un cambio importante en una plataforma que durante años se caracterizó por ofrecer una experiencia prácticamente libre de publicidad.















