El proyecto surgió del Hub de Impacto Huella Mendoza y se prueba en una bodega de la provincia. Sensores inteligentes permiten monitorear microclimas y optimizar decisiones productivas.
Una herramienta tecnológica de monitoreo inteligente aplicada al sector vitivinícola sigue avanzando en su etapa de validación en Mendoza, con resultados positivos y perspectivas de crecimiento a mediano y largo plazo.
El desarrollo integra los proyectos impulsados por el Hub de Impacto Huella Mendoza, una iniciativa orientada a fomentar la innovación y acompañar a emprendedores en la consolidación de soluciones con impacto productivo.
La propuesta corresponde a Bees IoT, un emprendimiento tecnológico que participó de la tercera edición del programa y que busca optimizar la toma de decisiones en los establecimientos productivos mediante el uso de datos precisos y en tiempo real.
El proyecto es encabezado por Eduardo Wiñazky, emprendedor de la Ciudad de Buenos Aires, y se basa en la implementación de sensores inteligentes diseñados para el monitoreo de microclimas.

Cómo funciona el sistema
El sistema registra variables ambientales clave y se adapta a las particularidades de cada finca o bodega, permitiendo un seguimiento ajustado a las condiciones específicas del terreno.
Entre las funcionalidades principales se encuentran la detección temprana de heladas, la optimización del riego y el control de parámetros climáticos críticos, aspectos centrales para mejorar la planificación y el manejo eficiente de los viñedos.
En el marco de la edición 2025 del Hub de Impacto Huella Mendoza, desarrollada en octubre, el equipo de Bees IoT contó con el acompañamiento de la mentora Vanesa Hidalgo, lo que facilitó la articulación con referentes locales del sector vitivinícola.
A partir de ese trabajo conjunto, se concretó la instalación de sensores en la bodega Cheval des Andes, donde actualmente se desarrolla una prueba piloto.
Desde el establecimiento valoraron de manera positiva el funcionamiento del sistema, destacando la posibilidad de contrastar los datos recolectados con información histórica y su potencial de aplicación sostenida en el tiempo.
En esta fase, la herramienta ya se encuentra en uso activo por parte del equipo técnico, consolidándose como una experiencia destacada dentro del programa impulsado por la Ciudad de Mendoza junto a aliados públicos y privados.















